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Gay messiah




Sintiéndome especialmente divino, con mi polera g-sus roja con una corona de espinas en blanco, la más cara y la menos arrugada de todas mis poleras (aquí camisetas). Vaya que cambia la cosa cuando uno sale sintiéndose vestido para la ocasión. En este caso, mi segundo concierto de Rufus Wainwright (el primero fue en Cambridge, jamás me cansaré de agregar este detalle). Que qué me hacía adecuado? Pues digamos que Rufus tiene una canción, “Gay Messiah”, con la que suele cerrar sus espectáculos, y yo por tanto iba vestido muy acorde.

No sólo eso, esta vez había hecho la tarea, me había escuchado el disco nuevo. Toda la semana cantando rumbo al trabajo “Tiergarten”, “SansSouci” o “Between my legs”. Y el video del primer single “Going to a town”, ya lo he visto en youtube casi diez veces.

Por mucho que su carrera se haya afianzado y su repertorio no deje de agrandarse e impresionar, me parece evidente que Rufus Wainwright nunca tocará en Chile. Quién puede querer ir a ver a un cantautor gay de voz destemplada que, al menos en esta gira, viste lederhosen, esas típicas jardineras tirolesas con suspensores bordados. Quién? Me pregunto mientras camino por la calle de Segovia bajo el puente de los suicidas y luego resulta que llego a La Riviera y está lleno, lleno de gente bebiendo cervezas, sangría y calimochos (versión española del vulgar jote chileno). A simple vista no parecen gays, me digo, y me río de mis prejuicios interiorizados, pero es que hay tantas chicas como chicos, y bueno, que es cierto que este concierto se ha publicitado mucho, pero con la cantidad de festivales que hay este verano en España también uno se pone selectivo y no va a ver un artista sólo porque toca. O porque no pillaste entradas para los RollingStones.

Me compro una cerveza en lata, me la bebo y entro.

La Riviera está muy bien, y cuando terminen las obras que pretenden dejar al Manzanares más parecido al Sena que al Mapocho, estará aún mejor. Por dentro te encuentras unas palmeras y varios niveles que miran todos a la pista central, bastante grande.

Me intento poner en la piel de yo mismo hace tres años, cuando pensaba que nunca saldría de Chile y que nunca vería actuar a este tipo. A Rufus lo conocí por un artículo de The Advocate, seguido de un chispazo en el cable donde hablaban de su video para “April fools”, que creo fue parte de la banda sonora de la serie de MTV “Undressed”. Después me bajé “Instant pleasure”, y “The greek song”, y “Cigarettes and chocolate milk”. La canción “Poses”, de su segundo album aparecía en los créditos finales de un episodio de Queer as Folk. Qué días de televisión aquellos! La vida se me deslizaba adherido a la pantalla, saltando de serie en serie como la ranita del Frogger. Sin embargo el mayor hito a nivel masivo de la carrera Rufus tal vez sea el cover del “Hallelujah” que hizo para Shrek.

El telonero iba a ser un tal Micah P. Hinson, pero por razones médicas nos encasquetaron a una banda española de esas que repiten frases capicúas seguidas de guitarras acopladas que deberían en teoría recordarnos a Sonic Youth. El público aplaudía en buena, pero el propio vocalista de la banda interpretó el entusiasmo como caridad al despedirse con un “muchas gracias por su paciencia, ahora por fin viene el Rufus”.

El Rufus!, es raro esto de creer que los artistas te pertenecen y que nadie más que tú se sabe las canciones para luego encontrarse en una sala de conciertos abarrotada donde al ídolo le tutean. Me pregunto si habrán regalado entradas, si hubo un alcance de nombres, pero no, aparentemente todos aquí han venido a verlo a él.

Los mejores momentos: Me gocé “Between my legs”, “Rules and regulations” (ver video nuevo aqui) y “Slideshow”. Iba a tocar “Tulsa” y terminó tocando “Vibrate”. Alternando siempre temas en piano con temas con arreglos de viento que creaban una atmósfera tipo Saturday night live. Nada de los dos primeros discos. Un sorpresivo “Complainte de la butte” de la banda sonora de MoulinRouge. Y el final, vestido a lo Liza Minelli, cantando “Get Happy” de Judy Garland, rizando el rizo de lo gay, cosa difícil en una ciudad que al mismo tiempo celebraba en el Parque del Retiro el concurso de Miss Transexual, animado por Deborah Ombres. Y así comienza la semana del orgullo gay en Madrid, de qué manera! Lo que viene dicen será el pandemónium, amenizado por Marta Sánchez, Massiel, triunfitos varios y el regreso de Locomía.

Dicen que a tanto llegan las fiestas del Orgullo en Madrid que todos terminan un poco homofóbicos.

Ya veremos, pero aviso que cualquiera de los que estuvo en el concierto de Rufus salió sintiéndose marica de cuidado, con motivo de orgullo añadido, dispuesto a participar en cuanta carrera de tacones de le ponga por delante, con toda la hombría del caso.

yo iría... siempre he dicho que soy un gay en el cuerpo de una mujer

Un gay en el cuerpo de una mujer?

... como puede ser eso?

Yo quiero escuchar también a Rufus, pero dudo mucho que llegue a México... Me gustó mucho esa mirada retrospectiva sobre tí mismo: uno nunca se imagina a dónde lo llevará la vida en el futuro, si tiene la disposición de dejarse llevar... Ya escuchaste las versiones de Rufus a "Chelsea Hotel" y "Everybody Knows"?... Me gusta tu estilo

Pues igual si que hay algo de prejuicio, soy una chica hetero y me gustan Rufus, Antony... además veía queer as folk, cuando la hacian a horas normales claro.
Ya tengo entradas para el concierto de Rufus en L'auditori de Barcelona, en principio era en una sala más pequeña pero lo han tenido que cambiar por la cantidad de gente que asistirá.
Al "Micah P. Hinson este" que dices jeje, lo fui a ver la semana pasada en la sala apolo y estuvo muy bien, una lástima que te lo perdieras como telonero.

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